Jalisco y el Gobierno federal dividirán responsabilidades para modernizar plantas potabilizadoras, ampliar los sistemas de saneamiento y construir el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara.
GUADALAJARA, JALISCO.— En medio de la crisis de abastecimiento y calidad del agua que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara, el gobernador Pablo Lemus Navarro anunció un acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum para impulsar un paquete de obras hidráulicas con inversiones estatales y federales que, en conjunto, podrían alcanzar los 25 mil millones de pesos.
El esquema establece que ambas administraciones aportarán recursos para atender diferentes necesidades del sistema de agua potable. De acuerdo con los montos preliminares anunciados, el Gobierno de Jalisco destinaría entre 10 mil y 12 mil millones de pesos, mientras que la Federación aportaría entre 12 mil y 13 mil millones.
El objetivo es mejorar la potabilización, reducir las descargas contaminantes y fortalecer el suministro de agua para Guadalajara y los municipios de su zona metropolitana. <Cite refs={[“turn948893search0″,”turn948893search2”]}/>
Jalisco modernizará la infraestructura de potabilización
Lemus explicó que la administración estatal se concentrará en las obras de corto y mediano plazo, entre ellas la ampliación y modernización de la Planta Potabilizadora número 1, ubicada en Miravalle, proyecto para el que se estima una inversión aproximada de 7 mil 500 millones de pesos.
También se contempla construir un bypass desde La Calera hasta la planta potabilizadora, con la finalidad de mejorar la conducción del agua hacia las instalaciones de tratamiento.
A estas acciones se sumará la construcción de nuevos sistemas de colectores para evitar descargas irregulares de aguas residuales al canal y a la presa de Las Pintas, infraestructura vinculada con los problemas de calidad del agua en la región. <Cite refs={[“turn948893search1″,”turn948893search3”]}/>
Federación financiará el acueducto sustituto
Por su parte, el Gobierno federal prevé destinar entre 12 mil y 13 mil millones de pesos a la construcción del acueducto sustituto Chapala-Guadalajara y a las obras complementarias del sistema de la presa El Zapotillo.
Estos proyectos están planteados como soluciones de largo plazo para fortalecer el abastecimiento de agua en la zona metropolitana. De acuerdo con los anuncios oficiales, la construcción y habilitación de estas obras podría tomar entre dos y tres años.
La distribución de responsabilidades busca complementar las acciones estatales de potabilización y saneamiento con infraestructura federal destinada a reforzar el suministro. Los montos y alcances finales todavía requieren revisión técnica y financiera entre las autoridades correspondientes. <Cite refs={[“turn948893search4″,”turn948893search5”]}/>
Buscan evitar deuda y privatización
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la intención de financiar las obras mediante recursos públicos, sin recurrir al modelo de participación privada que se había planteado previamente para el acueducto sustituto.
Lemus aseguró que el esquema acordado no implicará privatizar el servicio de agua ni generar deuda pública para financiar los proyectos. La presidenta Sheinbaum también ha señalado que se buscarán alternativas para cubrir la inversión federal sin recurrir al endeudamiento.
La definición de este mecanismo ocurre en medio del debate público sobre cómo financiar la infraestructura hidráulica y garantizar que las obras respondan a las necesidades de la población. <Cite refs={[“turn948893search2″,”turn948893search6”]}/>
Una respuesta ante la crisis hídrica
El anuncio llega mientras habitantes de distintas colonias de Guadalajara y municipios cercanos reportan problemas de abastecimiento y cuestionamientos sobre la calidad del agua. La situación ha provocado protestas ciudadanas y exigencias de soluciones verificables por parte de las autoridades.
Aunque el acuerdo establece una ruta de inversión y distribución de responsabilidades, el impacto dependerá de la ejecución de las obras, el cumplimiento de los calendarios y la transparencia en el uso de los recursos.
Por ahora, los gobiernos estatal y federal plantean una estrategia conjunta para atender tanto las necesidades inmediatas de potabilización y saneamiento como los proyectos de largo plazo que buscan reforzar el suministro de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El reto será convertir los anuncios de inversión en mejoras comprobables para las familias que necesitan agua suficiente y de calidad en sus hogares.

